Tensión geopolítica en el Sur: polémica por el amarre de un petrolero británico en el puerto intervenido de Ushuaia

El Gobierno de Tierra del Fuego repudió enérgicamente la operación del buque «VS Promise» en la terminal portuaria, bajo control de la administración nacional desde principios de año. La provincia exige explicaciones urgentes por violar las normativas de soberanía en el Atlántico Sur.

El conflicto surge tras la autorización dada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) para el amarre del VS Promise, un buque petrolero de 228 metros de eslora que navega bajo bandera británica, en el muelle de Ushuaia. Esta operación ocurrió en un contexto de tensión, ya que el puerto fue intervenido administrativamente por la nación el 20 de enero.

El fuerte rechazo de Tierra del Fuego

El gobierno provincial, encabezado por Gustavo Melella, calificó la operación de «inadmisible» y denunció que viola normativas locales que prohíben el amarre de barcos con insignias británicas. Desde la gobernación calificaron como «contradictorio» que se autoricen estas maniobras tras desplazar a las autoridades locales, exigiendo explicaciones a la Casa Rosada sobre los criterios políticos utilizados. Además, el secretario de Malvinas local, Andrés Dachary, señaló que el buque operó previamente cargando crudo en la zona norte de la isla.

La respuesta de la Casa Rosada

Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió la operación argumentando que no implica pérdida de soberanía. Desde el gobierno nacional buscaron trasladar responsabilidad a la provincia, indicando que el buque ya estaba trabajando en el país y que la carga inicial en la monoboya norte habría contado con aval local previo.

Tras la polémica, el VS Promise abandonó el muelle y continuó su navegación, dejando un fuerte cruce político sobre la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur.

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